Los cuatro escenarios
El cuadro provisional. Es el corazón de la instalación de obra y el que más se maltrata. Tiene que estar cerrado, protegido de la lluvia, con diferencial y magnetotérmicos, y con las tomas adecuadas. Un cuadro con la puerta abierta y cables sujetos con cinta es, por desgracia, de los más frecuentes.
Las líneas aéreas. Una grúa, un camión con caja basculante o un andamio que se monta cerca de una línea de alta tensión. Aquí no hace falta tocar: a cierta distancia el arco salta solo. Hay distancias de seguridad y, si no se pueden respetar, se solicita el descargo o el desvío de la línea.
Las conducciones enterradas. Una máquina excavando sobre un cable. Por eso se localizan antes de empezar.
La herramienta. Alargaderas empalmadas, carcasas rotas, clavijas sustituidas por cables pelados metidos en el enchufe. Es lo más común y lo que más se normaliza.
Contacto directo e indirecto
Es la distinción que explica las medidas. El contacto directo es tocar una parte que normalmente está en tensión: un conductor pelado. Se evita alejando, aislando o poniendo barreras.
El contacto indirecto es tocar una parte metálica que no debería tener tensión y la tiene por un fallo, como la carcasa de una radial. Contra eso van la puesta a tierra y el interruptor diferencial, que corta cuando detecta una fuga.
Por eso el diferencial no es un accesorio: en obra, con humedad y suelo conductor, es lo que separa un susto de una parada cardiaca.
Comprobaciones antes de enchufar
- ¿La carcasa de la máquina está entera?
- ¿El cable tiene empalmes con cinta aislante? Si los tiene, fuera.
- ¿La clavija es la original y entra bien?
- ¿La alargadera está desenrollada? Enrollada se calienta.
- ¿El diferencial del cuadro se ha probado alguna vez?
Esa última pregunta suele dejar silencio. Un diferencial tiene un botón de prueba, y hay que usarlo periódicamente.
Si alguien queda enganchado
Nunca tirar de la persona con las manos. Cortar la corriente primero, en el cuadro. Si no se puede, apartar con un elemento aislante y seco. Y avisar al 112: una descarga puede provocar arritmias que aparecen después.
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