Lo que cambió
La normativa de lugares de trabajo se modificó para reforzar la protección de quienes trabajan a la intemperie frente a fenómenos meteorológicos adversos. En lo esencial:
- El riesgo por temperaturas extremas debe estar evaluado, teniendo en cuenta los avisos de la agencia meteorológica.
- Con aviso naranja o rojo, si las medidas no garantizan la protección, hay que adaptar las condiciones de trabajo, incluida la reducción o modificación de la jornada, o la prohibición de determinadas tareas.
Traducido: cuando hay aviso, no basta con repartir botellas de agua.
Reconocer un golpe de calor
Es lo que hay que saber, porque los minutos cuentan. Hay dos cuadros y conviene no confundirlos.
Agotamiento por calor: sudoración abundante, piel fría y húmeda, debilidad, mareo, náuseas, calambres. Se lleva a la persona a la sombra, se le afloja la ropa, se le hidrata y se le refresca.
Golpe de calor: es la urgencia. Temperatura muy alta, piel caliente y a menudo seca (deja de sudar), confusión, comportamiento extraño, pérdida de conciencia. Aquí se llama al 112 inmediatamente y se enfría a la persona mientras llega la ayuda.
La señal que más se pasa por alto es la confusión. Un compañero que empieza a decir incoherencias o a hacer cosas raras con el calor no está de broma: está en riesgo.
Cómo se organiza el verano
- Mover la jornada a primeras horas, que es la medida más eficaz.
- Rotar en las tareas más expuestas.
- Sombra y agua accesibles en el tajo, no a doscientos metros.
- Pausas de recuperación, y que no dependan de que cada uno se atreva a pedirlas.
- Aclimatación de quien se incorpora nuevo o vuelve de vacaciones: los primeros días son los peores.
- Vigilar especialmente a quien toma medicación o tiene patologías previas.
Y el invierno
Menos comentado, pero también hay riesgo: hipotermia en trabajos prolongados a la intemperie, pérdida de destreza en las manos (que causa accidentes por sí sola), superficies heladas y días de menos luz.
Ropa adecuada por capas, guantes que permitan trabajar, zonas para entrar en calor y atención a las horas de luz al planificar.
Lo que no se negocia
Con aviso rojo, determinadas tareas no se hacen. No es una decisión del trabajador ni una cuestión de aguante: es una obligación de la empresa.
En los cursos
La exposición a condiciones ambientales forma parte de la formación por oficio de la construcción, junto con los primeros auxilios básicos. Los cursos se imparten en nuestras aulas de Móstoles; las fechas están en prevencionmadrid.es.
