Qué es un protocolo de vigilancia de la salud
Los protocolos de vigilancia sanitaria específica los elabora la Administración sanitaria, con participación de las mutuas y los servicios de prevención, para que el reconocimiento médico de cada sector se adapte a los riesgos reales de esa actividad, en lugar de aplicar siempre el mismo chequeo genérico. Existe un protocolo propio para el sector de la construcción, junto a otros para ruido, manipulación de cargas, posturas forzadas o exposición a sustancias, que también se aplican cuando corresponde según el puesto.
Qué mira este protocolo
El protocolo de construcción tiene en cuenta que en una obra conviven varios riesgos al mismo tiempo, aunque el peso de cada uno varía según el oficio: el ruido de la maquinaria, el polvo de cortar o picar materiales, la carga física de mover peso y trabajar en posturas forzadas, la exposición al sol y a temperaturas extremas, y el riesgo de caída o golpe.
Por eso el reconocimiento suele incluir, además de la exploración general, pruebas orientadas a esos riesgos: una audiometría para valorar el oído tras la exposición al ruido, una espirometría para comprobar la función respiratoria en quien trabaja con polvo o materiales que lo generan, una revisión del aparato locomotor por la carga física del trabajo, y agudeza visual, especialmente relevante en tareas donde una mala visión aumenta el riesgo de accidente.
No es el mismo para todos los oficios
Aunque exista un protocolo del sector, el reconocimiento se sigue adaptando al puesto concreto. Un electricista y un pintor comparten obra, pero no comparten los mismos riesgos, y el servicio de prevención tiene que tenerlo en cuenta a la hora de decidir qué pruebas corresponden exactamente a cada trabajador, dentro de lo que marca el protocolo.
Cada cuánto se repite
La periodicidad no la marca solo la costumbre de «una vez al año». Depende de los riesgos concretos a los que está expuesto cada trabajador y de lo que indique el propio protocolo para esa exposición: algunas pruebas, como la audiometría en puestos muy ruidosos, pueden requerir un seguimiento más frecuente que el reconocimiento general.
Quién decide qué pruebas corresponden a cada persona
No lo decide el trabajador ni tampoco la empresa por su cuenta. Es el servicio de prevención quien, a partir de la evaluación de riesgos del puesto, determina qué protocolo o protocolos aplican y qué pruebas concretas incluye el reconocimiento de cada persona. Por eso dos compañeros de la misma obra pueden salir de la clínica con pruebas distintas, sin que eso signifique ningún error.
Y si una prueba da un resultado alterado
Cuando alguna prueba del protocolo sale fuera de los valores esperados, no se traduce automáticamente en un «no apto». El médico del trabajo valora ese resultado en el contexto del puesto y decide si hace falta una prueba adicional, un seguimiento más cercano o alguna medida preventiva concreta, antes de emitir cualquier conclusión sobre la aptitud.
Por qué conviene hacerlo en un centro que conoce el sector
Un reconocimiento hecho sin tener en cuenta el protocolo de construcción puede quedarse corto, y eso tiene consecuencias: si más adelante hay un problema de salud relacionado con un riesgo que no se valoró, la empresa puede tener dificultades para acreditar que cumplió con la vigilancia de la salud como debía.
Fuente: Protocolos de Vigilancia Sanitaria Específica del Ministerio de Sanidad, protocolo de Construcción, y artículo 22 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.
Hacemos los reconocimientos médicos con el protocolo que corresponde a cada puesto en nuestra propia clínica, sin subcontratarlos. Más información en Reconocimientos médicos de empresa.
