Un plan a varios años, no una campaña puntual
A diferencia de las campañas concretas que se anuncian y terminan en unos meses, el Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027 marca la orientación general de la actuación inspectora durante ese periodo. Busca una inspección más digital, con mayor presencia real en los centros de trabajo, y no solo revisión de papeles desde la oficina.
Por qué la construcción sigue siendo prioritaria
El plan señala como sectores prioritarios aquellos con mayor riesgo de fraude laboral o de accidentes de trabajo, y la construcción entra en ese grupo por su elevada siniestralidad respecto al peso que tiene en el empleo. No es una novedad que nazca de la nada: es la confirmación de que el sector va a seguir bajo un foco más intenso que la media, algo que cualquier pyme del sector ya nota cada vez que hay obra abierta.
Qué se va a comprobar con más insistencia
Una de las líneas más claras del plan es reforzar la comprobación de la vigilancia de la salud, es decir, que los reconocimientos médicos no solo existan sobre el papel, sino que estén hechos de verdad, con el protocolo que corresponde a cada puesto y dentro de los plazos exigidos.
También se intensifica la revisión de la coordinación de actividades empresariales, que en obra significa comprobar que las empresas que trabajan juntas se han pasado de verdad la información de riesgos que exige la ley, no solo que tengan una carpeta de documentos firmados sin que nadie los haya leído.
No basta con tener el papel
El mensaje que se repite en este plan es que la documentación en regla ya no es suficiente por sí sola: la Inspección busca comprobar que las medidas previstas se aplican realmente en el día a día de la obra. Un plan de seguridad y salud perfecto sobre el papel, con protecciones colectivas que luego no están montadas, es justo el tipo de contradicción que este enfoque quiere detectar.
Una inspección más digital
El propio plan habla de una Inspección con más herramientas digitales para cruzar datos y planificar sus visitas, lo que en la práctica significa menos margen para pensar que una irregularidad puntual va a pasar desapercibida entre el volumen de obras que hay abiertas en una comunidad como Madrid.
Qué significa para una pyme pequeña
No hace falta ser una gran constructora para notar este cambio de enfoque. Una pyme con un puñado de trabajadores que subcontrata en obras de terceros es, precisamente, el perfil que más veces se cruza con una coordinación de actividades mal resuelta o con un reconocimiento médico caducado, porque suele tener menos margen para dedicar a la parte documental. Tenerlo revisado de antemano evita sustos y, sobre todo, evita parar un tajo en mitad de una obra por algo que se podía haber solucionado con antelación.
Qué conviene revisar antes de que llegue
Para una pyme o un autónomo del sector, lo más útil no es esperar a que aparezca la Inspección para ponerse al día, sino revisar ahora mismo tres cosas: que el REA y la documentación de subcontratación están en vigor, que los reconocimientos médicos de la plantilla no tienen ninguno caducado, y que la coordinación de actividades con las demás empresas de la obra está actualizada y no es un documento de hace dos años que nadie ha vuelto a mirar.
Fuente: Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2025-2027.
Si quieres revisar si tu empresa está al día en estos puntos antes de que te toque una visita, lo repasamos contigo. Más información en Prevención para empresas.
