Sí, un autónomo puede tener la TPC
Existe un reglamento específico de la Fundación Laboral de la Construcción para la expedición de la tarjeta a personas del régimen de autónomos y a profesionales colegiados afiliados a una mutualidad.
La condición es que la actividad que realicen esté incluida en el Convenio General del Sector de la Construcción. Un pintor autónomo que trabaja en obra, sí. Un autónomo de un sector que no es construcción, no.
Qué se pide
Lo mismo que a un trabajador por cuenta ajena, en lo esencial: el impreso oficial, una fotografía reciente en tamaño carné, la fotocopia del DNI o de la tarjeta de residencia, la acreditación de la actividad y la formación en prevención de riesgos laborales que corresponda a su oficio.
La diferencia práctica está en cómo se demuestra la actividad. Un asalariado lo hace con la vida laboral y el alta en una empresa del convenio; un autónomo, con su alta en el régimen especial y la actividad que declara.
Qué formación le toca
La misma que a cualquiera que haga ese oficio. Si el autónomo es fontanero, la formación de fontanería. Si es albañil, la de albañilería.
En la práctica hay dos caminos:
- El curso de 20 horas si empieza de cero, que incluye la parte común y la específica. Cuesta 120 euros.
- El específico de 6 horas si ya tiene acreditada la parte común. Cuesta 70 euros.
Muchos autónomos hacen además el nivel básico de 60 horas, de 180 euros. No es obligatorio para tener la tarjeta, pero abre puertas: es la formación que se pide para ejercer funciones de nivel básico en la obra, y hay contratistas que lo valoran a la hora de subcontratar.
Un aviso sobre las bonificaciones
Los cursos son bonificables por FUNDAE, pero los autónomos no tienen crédito de formación, así que esa vía no les sirve. Lo decimos porque es una pregunta que sale mucho y conviene no crear expectativas.
Además, el centro no gestiona la bonificación: eso se tramita con una entidad organizadora externa. Para un autónomo, en la práctica, el curso es un gasto directo.
Por qué compensa tenerla
Un autónomo que llega a una obra con su formación en regla y su tarjeta entra el primer día. El que llega sin ella espera, o directamente no entra, y en subcontratación eso significa perder el trabajo.
También ayuda con las coordinaciones de actividades empresariales, esas plataformas donde la contrata pide subir toda la documentación antes de pisar la obra. Cuanto más completo esté el expediente, menos llamadas y menos retrasos.
Fuente: «Reglamento para la expedición de la tarjeta a personas del régimen de autónomos y profesionales colegiados», Fundación Laboral de la Construcción, febrero de 2026.
Cómo lo hacemos aquí
En nuestro centro de Móstoles damos los cursos y te entregamos el título al terminar. Si eres autónomo y no tienes claro qué formación te corresponde, llámanos con tu oficio y tu situación y te lo decimos en un minuto. Las fechas abiertas están en la página de la Tarjeta Profesional de la Construcción.
