Lo primero: la protección colectiva
La normativa marca un orden que en obra se salta a menudo. Primero hay que evitar el riesgo; si no se puede, combatirlo en su origen; y solo después llega la protección, empezando siempre por la colectiva antes que la individual.
En trabajos en altura eso significa que la barandilla va antes que el arnés. Una barandilla protege a todo el que pase por allí, funcione o no la cabeza de cada uno ese día. Un arnés protege a uno solo, y únicamente si está bien anclado.
Cuando en una obra todo el mundo va con arnés y no hay una sola barandilla, no se está siendo más prudente: se ha saltado un escalón.
Dónde ocurren de verdad
No en las grandes alturas, que dan respeto y se protegen. Ocurren en:
- Huecos de forjado sin cubrir, o con una tapa que alguien retiró «un momento».
- Escaleras de mano, usadas para trabajar en lugar de para acceder.
- Bordes de forjado sin barandilla en la última planta.
- Cubiertas con placas frágiles que aguantan un paso y no el siguiente.
- Andamios incompletos, sin plataforma continua o sin barandilla interior.
Las comprobaciones que valen la pena
Antes de subir, cinco segundos:
- ¿Hay protección colectiva en todo el recorrido, no solo donde voy a estar?
- Si voy con arnés, ¿dónde me voy a anclar? Un anclaje que no existe convierte el arnés en un adorno.
- ¿El punto de anclaje aguanta y está por encima de mí?
- ¿La escalera está atada arriba y sobresale del apoyo?
- ¿Hay alguien debajo?
El arnés, cuando toca
Tiene que ser el adecuado, ajustado y con un sistema de conexión acorde a la caída posible. Un absorbedor de energía necesita distancia libre por debajo: si no la hay, no sirve, y hay que ir a un sistema de retención que directamente impida llegar al borde.
Y un arnés que ha frenado una caída se retira, aunque parezca intacto.
Lo que se aprende en el curso
La parte práctica de los cursos de construcción incluye precisamente esto: reconocer un anclaje válido, ajustar el arnés y ver por qué una escalera mal apoyada resbala. Se explica con las manos, no con diapositivas.
Los cursos por oficio se imparten en nuestras aulas de Móstoles, homologadas por la Fundación Laboral de la Construcción con el número 0505101086. Las fechas están en prevencionmadrid.es.
