El listado cubre los oficios más habituales
El convenio de la construcción organiza la formación por oficios y especialidades: albañilería, encofrados, ferrallado, electricidad, fontanería, pintura, solados y alicatados, operadores de maquinaria, y así hasta sumar varias decenas de categorías. Es un listado amplio, pensado para cubrir la mayoría de los puestos que existen en una obra, pero no todas las tareas tienen un nombre exacto dentro de ese listado.
Es habitual que alguien busque su puesto concreto, por ejemplo "aplicador de resinas" o "montador de fachadas ventiladas", y no lo encuentre escrito tal cual. Eso no quiere decir que no haya curso para ti, sino que hay que ubicar tu tarea dentro de la categoría del convenio que más se le parece.
Cómo se resuelve en la práctica
Lo que hacemos cuando a alguien no le encaja su oficio en el listado es mirar qué tarea hace de verdad, no solo cómo la llama su empresa, y encuadrarla en la categoría del convenio que corresponde según el tipo de riesgo y de trabajo. Casi siempre hay una categoría que cubre la tarea, aunque el nombre no coincida exactamente con el que usa en su día a día.
Por ejemplo, quien instala sistemas de aislamiento o impermeabilización encaja en una categoría propia del convenio pensada justo para eso, aunque la empresa lo llame de otra forma. Lo mismo pasa con montadores de estructuras metálicas, operarios de vías férreas o personal de mantenimiento de maquinaria: existen categorías específicas, solo que a veces hay que buscarlas con el nombre correcto.
Si de verdad no hay categoría para tu tarea
En los casos donde la tarea es tan distinta que no hay categoría que se ajuste bien, lo habitual es recurrir al curso de nivel básico de 60 horas, que cubre la formación general de prevención en construcción sin depender de un oficio concreto. No sustituye a la formación específica de un oficio reconocido, pero permite acreditar la formación inicial exigida por el convenio mientras se aclara cuál es la categoría correcta.
También puede pasar que tu actividad, aunque se desarrolle en una obra, no esté encuadrada dentro del convenio de la construcción sino en otro sector, como el del metal. En ese caso la formación que necesitas es la de tu propio convenio.
Antes de recurrir al nivel básico de 60 horas como solución general, conviene agotar la búsqueda dentro del listado de oficios: la mayoría de los casos que parecen "no tener oficio" sí encajan en alguna categoría existente, solo que con un nombre menos evidente del que usa la empresa en el día a día.
Un ejemplo
Piensa en un trabajador que se dedica a "mantenimiento integral de edificios" y no encuentra su oficio en ningún listado. Al preguntarle qué hace de verdad, resulta que la mayor parte de su jornada es revestimiento de yeso y pequeños arreglos de pintura en comunidades de vecinos. Esas dos tareas sí están en el listado del convenio, cada una con su propio curso de oficio, así que no necesita el nivel básico de 60 horas: le basta con acreditar la categoría que realmente corresponde a su trabajo diario.
Qué hacer antes de apuntarte a cualquier curso
Antes de pagar un curso que luego no te sirva, lo mejor es decirnos qué haces exactamente en tu día a día, con el nombre que usa tu empresa y una descripción corta de la tarea, y te decimos a qué categoría corresponde de verdad. Puedes ver el listado completo de oficios en nuestra página de cursos TPC por oficios.
Fuente: VII Convenio General del Sector de la Construcción, listado de categorías profesionales y formación por oficios.
